Los empresarios calculan que en Murcia hay «entre 60 y 80» grúas torre abandonadas

gruas abandonadas

Muchas empresas instaladoras que cedieron sus estructuras para algunas de estas obras han cesado la actividad; o, en el peor de los casos, se encuentran en concurso de acreedores. En la Región de Murcia hay «entre 60 y 80 grúas torre abandonadas» en edificios paralizados por la crisis, según el conteo realizado por distintas empresas del sector consultadas por 'La Verdad', ya que no existe ningún censo oficial por parte de la Dirección General de Industria, Energía y Minas de Murcia.

 

Muchas empresas instaladoras que cedieron sus estructuras para algunas de estas obras han cesado la actividad; o, en el peor de los casos, se encuentran en concurso de acreedores, por lo que dichos bienes forman parte de la masa de acreedores y no pueden desmontarse sin una autorización judicial. José Gil, representante de la empresa Gil Gil, con sede en Las Torres de Cotillas, sostiene que «dentro de lo malo, cada vez son menos las grúas abandonadas, pues hay ayuntamientos que están ejecutando órdenes de desmontajes». El de Murcia es uno de ellos, aunque el concejal de Urbanismo, Juan Antonio Bernabé, insiste en que depende de la agilidad con la que den las autorizaciones los juzgados si los propietarios están en fase concursal. Desde Gil Gil explican que para el desmontaje de una grúa torre normal (altura de montaje 24-36 metros) se necesita un equipo de dos montadores y un ayudante, una grúa móvil de entre 60 y 80 toneladas, y dos camiones góndola para transporte y descarga en almacenes; el coste de estos servicios asciende a 2.000 euros. Ahora bien, para los casos en que la grúa torre está muy alta se incrementan todas las partidas, sobre todo si se precisa grúa móvil de 120 o 160 toneladas, pudiendo llegar todo hasta los 4.000 euros.
Las grúas torre están reguladas por el Real Decreto 836/2003 de 27 de Junio y en particular los artículos 8 y 10, que establecen las revisiones e inspecciones extraordinarias. «Ahora bien, tal y como está redactado es un problema en la coyuntura actual, pues para los casos de obras abandonadas o precintadas, sin titular o usuario de la instalación, sin suministro eléctrico y sobre todo si a la mayoría de grúas le han robado las mangueras de corriente que sube por la torre, es obvio pensar que las grúas torre no están sometidas a revisiones», expone José Gil. «Lo que es importantes es que las grúas estén en posición de veleta, es decir, que la pluma gire libremente».