Liebherr LR 11350: Una alzada de récord

Como si de un gran harrijasotzaile se tratara, ayer por la tarde su primera alzada de tablero en el desmantelamiento de los viaductos que formaban parte de los viejos accesos viarios de Sabina Arana. La Liebherr LR 11350, culminó ayer dos meses de preparativos que tuvieron su minuto de oro sobre las seis y media de la tarde cuando pudo elevar casi por encima de las viviendas colindantes uno de los tramos de la vieja autovía y lo depositó con gran tranquilidad y precisión en el suelo.

Una maniobra que se hizo de rogar desde que hace dos meses llegara la gran máquina elevadora a su ubicación inicial en la avenida de Sabino Arana entre las calles Autonomía y Pintor Lekuona. Según aseguraron fuentes de la Diputación de Bizkaia, artífice de la desaparición de los viaductos, la demora en el tiempo se debió a varias circunstancias técnicas.
Las primeras fueron la necesidad de crear una pieza especial para que la Liebherr LR 11350 pudiera actuar en concreto en el labor de izado de estos tramos de más de 400 toneladas de peso algunos de ellos. Luego le siguió la obligatoriedad de pergeñar la mejor forma de efectuar la retirada del primer tablero para después seguir con el mismo tipo de maniobra en el resto de las secciones de vial por retirar. Esta grúa y su equipo de trabajo están acostumbrados a trabajar en zonas abiertas levantando grandes piezas como cubiertas de estadios o columnas de puentes, pero nunca antes había trabajado tan cerca de viviendas. Por eso tuvieron que pensar con tiento y medidas exactas todas las maniobras a efectuar.
Ayer fue el día elegido para atacar el primer tramo de viaducto, una pieza de 25 metros de largo por ocho de ancho y casi 400 de toneladas de peso, que forma la mitad longitudinal de esa parte del viaducto ubicado al lado de la calle Autonomía.

DURANTE TODO EL DÍA

La maniobra fue preparada toda la mañana tensando los cuatro tirantes enganchados a un soporte colocado por encima del tablero y construido exprofeso para esta maniobra. La irregularidad en inclinación de la autovía impidió que la grúa pudiese enganchar directamente al hormigón sin que corriera riesgo de balanceos en el aire. Así que fue necesario que Usabiaga habilitara un gran soporte de acero alargado, coserlo a los dos extremos del tablero, suplir la inclinación existente con varios calzos y poder así elevar todo el conjunto de forma segura.
Para ello, primero, la gran pluma, de más de 60 metros de altura, cogió el soporte y el viaducto, ya en un paquete integrado para poder así cortar el tablero por sus dos extremos, justo al lado de los pilares que le sustentaban. En el proceso se utilizaron unas máquinas con hilo de diamante, capaz de cortar el hormigón armado como un cuchillo caliente.
Esta intervención estaba prevista que terminara para la cuatro de la tarde pero la rotura de uno de los hilos obligó a retrasar la maniobra de izado.
Ya con la noche echada, a las 18.15 horas, la pieza quedó liberada y la Liebherr LR 11350 inició su movimiento de alzada. Primero sacando hacia arriba el tablero seccionado y luego moviéndolo hacia la derecha, poco a poco para evitar bamboleos, ante la sorpresa de viandantes y vecinos que seguían con expectación la inédita escena. Con cuidado, el primer tablero extraído era depositado una hora después sobre una zona de trabajo preparada en el suelo para que las máquinas trituradoras y los martillos pica-pica pudieran trabajar mejor en la demolición de esta sección.
La experiencia acumulada ayer servirá para seguir con los siguientes tramos a retirar. Hoy se quitará el gemelo del abatido ayer, mañana se seguirá con los dos siguientes, en dirección a la A-8, y después irán los que aún sobrevuelan la calle Autonomía. La retirada de estos dos últimos viaductos se efectuarán de noche y obligará a cortar el tráfico por la mencionada arteria.