EDITORIAL AGOSTO 2014

AGOSTO 2014

Under consideration

Terminamos agosto y empezamos el nuevo curso con los mismos casos de corrupción, EREs con falsos prejubilados, compra de silencios, apoyos en las urnas y desvío de dinero a los bolsillos de los que menos lo necesitan y por si fuera poco, el Ébola tiene posibilidad de llegar a España para recordarnos que el mundo está más globalizado que nunca.

Algo que me consuela es que lo de la sinvergonzonería no es único de España, leo en un artículo que en Venezuela las hijas de Chávez gastan 266 millones de euros, lo que supone muchos euros diarios, por vivir en la Casa del Presidente a gastos pagados, incluidos viajes, cocineros y hasta una sala de bolos. Mientras, el actual presidente, Maduro, mantiene a Venezuela en la precariedad. Así que ya veis, la poca vergüenza viaja en primera, en turista y hasta en el avión de las gallinas de Indiana Jones. 

Ha sido un verano plagado de turismo nacional, lo cuál es una buena señal para todos, al menos el dinero se mueve y la gente empieza a sacar la cabeza de su hoyo de avestruz y ha comenzado a deleitarse con el sol, eso, o que la gente ya cansada de tanta crisis se ha echado la manta a la cabeza y ha decidido que la vida son dos días y hay que celebrarla y ser coleccionistas de momentos. 

Porque al final eso es lo que nos quedan, los momentos que nosotros construimos. Antes de empezar a escribir el editorial me llamaron para darme la noticia de que había fallecido Enrique Peralta. Para aquellos que no lo conocisteis, hablar de Enrique Peralta es hablar de grúas en España. Desde que acompañaba a mi padre cuando estaba estudiando, él era una de las figuras más importantes del sector de las grúas en España. Fundador y Presidente de MOPSA, que fue muchos años distribuidor de Grove y más tarde Manitowoc, ha fallecido a los 82 años. Muchos de nosotros firmaríamos por llegar a los 82 con la energía que tenía Enrique. La última vez que lo vi fue en la feria de Conexpo de Las Vegas en marzo. Con la energía que le caracterizaba tenía muy claro todos los stands que había que visitar y todas las propuestas que tenía que hacer para seguir ofreciendo una cartera de productos completa. Eran las seis de la tarde, la feria iba a cerrar sus puertas y él seguía pensando que todavía le daba tiempo a visitar a alguien más. Otro de los grandes que se nos ha ido, elegante caballero de las grúas. Lo cuál sólo reitera mi idea de que efectivamente, los momentos de la vida que coleccionemos serán los que llevemos en la maleta al más allá, y cómo todo lo material no tiene cabida, haz la maleta desnudo, y empieza a hacer compartimentos para que todos los momentos que te lleves sean a ser posible de los que te arrancan al menos una sonrisa.

Enrique me ha recordado los consejos que me daba mi padre, el cuál siempre me dijo que me rodease de gente inteligente, gente que me hiciese crecer de alguna manera, que me aportase algún conocimiento interesante. Eso intento y me ha ido bien en la vida. Al contrario que un empresario con el que hable hace poco que se quejaba de que sus comerciales ganaban un dinero que el consideraba excesivo y estaba indignadísimo. Craso error, si ellos ganan tu ganas, intentaba explicarle, pero él, erre que erre en que no era suficiente. Ahora es difícil pensar que algo es suficiente, pero hay que valorar el trabajo de las personas que se esfuerzan y tratan de dar lo mejor de sí mismos. Hay que dar un voto de confianza a los trabajadores que se esmeran y tratan de que la lucha sea una victoria continua.

Por otro lado me siguen indignando muchas cosas en este país, primero que el partido de Podemos siga subiendo cuando todo es demagogia, segundo que los políticos tengan puestas sus miras en las elecciones municipales y parezca que tienen que crear una fachada de “siempre más”, tercero que se hable de corrupción en sindicatos y que el Gobierno no sea capaz de quitarles una subvención que nunca se merecieron, y cuarto que haya funcionarios y políticos que ganan cantidades ingentes de dinero, una remuneración que no merecen más cuando hay muchas familias necesitadas para las que un alquiler es un reto cada mes. 

Los empleados del llamado Banco malo ganan una media de 105.000 euros al año, lo que supone una retribución de nada más y nada menos que 13,25 millones para su plantilla. La Sareb creo recordar es una empresa de participación pública, así que siendo pública, ¿por qué narices estos sueldos? Yo a los bancos, ni buenos ni malos, no les daría ni los buenos días.

Os deseo un buen comienzo de curso, parece que este año España crecerá más de lo esperado, con lo cuál el Parlamento Europeo nos debería hacer al menos la ola antes de que acabe el año. Porque si algo nos merecemos es una ovación por parte de estirados como Olli Rent o Mario Draghi.