EDITORIAL AGOSTO 2017

EDITORIAL

Vamos bien

Carmena, la alcaldesa de Madrid se nos ha enamorado, a su edad diréis algunos (yo también).

Pues sí, del Plan Chamartín, ese que quiere ella que la catapulte a la alcaldía de Madrid de nuevo en 2019. Pues bien señores, que no se nos olvide que esta señora es una lacra igual que todos sus primos de Podemos, esos que apoyan al señor Maduro de Venezuela. Nadie en su sano juicio puede apoyar a un partido al que le parece bien el régimen de Venezuela, perdiendo todo argumento frente a cualquiera desde el momento que los líderes de un partido así han recibido supuestamente dinero del Gobierno de Maduro y del anterior presidente Chaves y lo aplauden.

A todos estos "mindunguis" les mandaba yo un par de meses al país latinoamericano a que viesen de primera mano como un país con unos recursos naturales que ya lo quisieran muchos países, se deteriora cada día más y vive bajo el yugo de un tirano imparable visto lo visto.

Escuchando palabras "del coletas" y de Maduro, no os podéis hacer una idea de lo iguales que son, lo del "proceso constituyente que devuelva la palabra a la ciudadanía", está literalmente copiado de un discurso de su colega venezolano, y ahí está "el coletas" soltando discursos de lo más dañino y sin consecuencias.
Así que la operación Chamartín piensa Carmena que será su pasaporte para arrasar en el 2019, pero sin el apoyo de nadie, porque ella por si misma se cree que arrasará dentro de 2 años. Tampoco olvidemos la culpa de esos que votaron al PSOE en 2015, cuyos votos fueron a Carmena, la abuela podemita.

Pero en este proyecto su partidito no está de acuerdo, ni IU tampoco. La corriente anticapitalista de Podemos criticó a Carmena y la acusó de acomplejada frente al capitalismo financiero tras haber sucumbido a las presiones. El acuerdo tiene 690 mil metros cuadrados menos edificados y 8.000 viviendas menos que el acuerdo inicial que rechazó Carmena hace dos años, pero sería un proyecto que movería muchos puestos de trabajo.

IU dice que fomenta la desigualdad entre Norte y Sur, este es el gran complejo de los comunistas, de que yo no trabajo por lo que quiero, sino que me quejo por lo que tiene el vecino y lucho por demostrar que es injusto que el vecino tenga más dinero que yo.

Todo esto mientras pasa el verano en el que parece que ahora nos molesta el turismo. España, ese país a la cabeza de la industria de Europa, que goza de fábricas en todos y cada uno de sus polígonos...., se permite atacar su gallina de los huevos de oro, el turismo. Treinta y siete mil millones de beneficios es lo que deja el turismo en España, y resulta que nos hemos hartado de tanto guiri. Pues haberlo pensado antes, haber destinado más dinero a I+D y haber atraído inversión extranjera para desarrollar fábricas e industria, porque señores, si de algo vive España es de los del Balconing de Mallorca, de los rusos de Marbella, de los alemanes de Ibiza y Canarias, de los ingleses y demás extranjeros que cada año invaden nuestras costas, cual desembarco de Normandía, pero es lo que hay. No le demos más vueltas, que la palabrita esa de turismofobia la descarten del diccionario español, porque esa fuente de ingresos no se puede perder.

Está claro que España va mejor y eso se ve en el día a día de las empresas. Se trabaja con más alegría, hay más trabajo, y se empieza a buscar gente preparada para trabajar en las empresas, aunque sea una tarea más que difícil.

El objetivo ahora, aparte de aumentar la ocupación, es llegar a aumentar los precios de alquiler, algo que en papel nunca fallará pero a la hora de saltar al ruedo a torear es otro cantar. Pero no olvidéis que trabajáis con una maquinaria muy cara, unos equipos que hay que amortizar, y el periodo de amortización es un compañero de viaje de varios años. El retorno de la inversión tiene que ser tu nuevo amigo en este periodo y que los beneficios superen a los gastos, algo que parece lógico, pero muchos tienden a obviar a la hora de dar un presupuesto.

Si no sabes como valorarte, alguien sabrá como utilizarte, tenlo por seguro.