EDITORIAL MAYO 2017

editorial

Hay que desenchismar

Como si fuese Sevilla en abril, en el sector hemos tenido dos de las ferias más importantes de maquinaria este año, SMOPYC y APEX. SMOPYC ha superado las expectativas de casi todos los expositores, el comentario general ha sido que los visitantes que han acudido a la feria durante toda la semana era gente de calidad, potenciales compradores y gente muy muy interesada en cerrar pedidos.

Así que prueba superada. Los asistentes algunos esperaban que fuese más grande y han echado de menos no ver a algunas empre-sas, pero todo llegará y en la próxima edición, Zaragoza se llena seguro.

La feria de APEX es una feria curiosa, reúne a todos los fabricantes de plataformas en un pabellón interior y una zona exterior. Vamos que sin parar en ningún stand, en 30 minutos te la has visto entera. Pero una feria que engaña, porque si estas interesado en ver las novedades tardas tu tiempito. Tiempito de angustia por cierto el que nos hizo en Amsterdam.
A Zaragoza el tiempo se le perdona porque es lo que hay y para eso es feria nacional y se le consiente todo.

El sentir general de los asistentes a ambas ferias es positivo, el sector poco a poco recupera su alegría y afortunadamente el sentir de la mayoría es de crecimiento. Seamos realistas, la locomotora no va a su máxima potencia, pero al menos sí a una velocidad como para que el ritmo permita adquirir nuevos equipos, renovar los más antiguos y sacar el trabajo adelante.

Es la hora de desenchismar, de quitarte de la empresa todos los chismes que no funcionan, que te estorban o que no te están aportando suficiente retorno. Pero no me refiero sólo a máquinas, esas que están en la campa y están dando sus últimos estertores, me refiero a gente dentro del equipo que más que sumar resta y absorbe energía positiva. A esa gente hay que quitársela de en medio porque son manzanas podridas dentro de una organización, es gente que a lo mejor estás manteniendo porque cuesta mucho echarla, pero que poco a poco está contaminando al resto y como una mancha de aceite, se va extendiendo sin que te des cuenta.

Yo he trabajado en EE.UU. y allí lo tienen claro, "for any reason no reason you are out", por la razón que sea te pongo de patitas en la calle. Esa persona sabe que tiene muchas posibilidades de encontrar trabajo, porque el mercado laboral es un mercado dinámico y activo. A nadie se le cae el mundo porque le echen. Aquí en España tenemos unas leyes que con los contratos que tienen algunas personas si le tienes que echar, tienes poco menos que pedir un préstamo para hacerlo. Entiendo que haya que defender la postura del trabajador, pero a ver si alguien piensa alguna vez que los que han sacado adelante a este país y los que lo siguen haciendo son los empresarios, las pequeñas y medianas empresas que cada mes pagan una cantidad de impuestos brutales para que el papá Gobierno se beneficie de sus ingresos y pueda pagar unas pensiones, que dentro de poco nadie conseguirá cobrar al paso que vamos.
Machacar de impuestos a las empresas es una dinámica bastante sangrante la cuál deberían revisar. Entre tanto imputado y caso de corrupción, a ver si tienen un ratín para revisar estos temas.

Luego viene la segunda parte. La empresa va mejor, vuelves a crecer, tienes más trabajo y te planteas con-tratar a alguien, hablo de contratar, no de volver a casarte de por vida, y te das cuenta de que hay una difi-cultad tremenda para encontrar a gente cualificada que sepa hacer el trabajo que buscas.
Me contaba un empresario español que llevan tiempo buscando gente, pero los que han intentado contratar no son lo suficiente profesionales, les asusta el trabajar y miran mucho las horas. Vamos mal, si empiezas exigiendo sin demostrar nada, más vale que te vayas a la puerta del paro y sigas allí tu andadura porque lo de trabajar está claro que no se hizo para tí.

El 72% tiene dificultades para cubrir determinados puestos. Existe una gran brecha entre la preparación de los jóvenes y lo que demandan las empresas. Es decir, que algo falla en este sistema. Es muy triste saber que la a mayoría de las empresas se muestra optimista sobre la evolución de la economía española a corto y medio plazo, puesto que el 79% considera que ha mejorado la situación con respecto a hace un año, pero son incapaces de encontrar a un trabajador cualificado.

Existe una deficiente organización entre universidades y empresas. Una educación mal enfocada hacia los jóvenes, ya que toda la presión va dirigida a la Universidad y no a una formación adecuada profesional que les permita optar a miles de puestos que están empezando a estar vacantes. La rígida legislación laboral frena las contrataciones.

Existe una brecha abismal entre la preparación de los jóvenes y lo que demandan las empresas. Más del 80% de las empresas valora más la experiencia del trabajador, que la mera obtención del título, lo cual evi-dencia, una vez más, el desfase existente entre los contenidos que ofrecen las carreras universitarias, las habilidades que adquieren los estudiantes españoles y las necesidades reales de las empresas.
Lo pongo en la larga lista de "Cosas Pendientes" del Gobierno, que obviamente con lo que está lidiando, este debe ser el menor de sus problemitas.

Me hierve la sangre viendo a muchos políticos de turno metiendo la mano en una bolsa que no es suya o recibiendo financiación de países en quiebra o escuchando memeces de "pio pío que yo no he sido" para verles a los dos días en TV de camino a declarar... Pero eso lo dejaremos para otro editorial.