EDITORIAL DICIEMBRE 2016

EDITORIAL 2016

Y otro al saco

No sé para vosotros, pero para mí este año se puede ir a tomar vientos, o como diría mi abuela, "que le den por donde amargan los pepinos".

Y la verdad que por mí no me puedo quejar porque afortunadamente seguimos al pie de cañón, orgullosa de mi equipo y del trabajo bien hecho y con más viajes que "el baúl de la Piquer" eso sí, disfrutando de lo lindo de todos y cada uno de mis viajes. Pero los que me rodean han visitado hospitales para llenar un bono de viajes y largarnos al Caribe por lo menos 6 meses. Así que sigo pensando que lo importante es tener salud, topicazo total, pero tan verdad como que Carmena (la alcaldesa de Madrid) debería de estar en viajes del inserso y no dirigiendo un Ayuntamiento.
Me manda mi amigo Roberto López de LPV Cranes un Decálogo para triunfar, hecho por Carlos Sim, al cual creo que le ha ido bastante bien... Ojito, que en el 2017 promete este decálogo:
1. Tener una estructura simple...Totalmente de acuerdo, viendo a los alquiladores ingleses que dedican su inversión a máquinas, a mantenimiento, a programas y no a unas instalaciones tipo lupanar de lujo, esta idea me parece correcta. Y no solo en estructura física, sino en lo que se refiere a personas, más vale pocos y muy válidos que una panda de inútiles calentando silla y tirando de internet.
2. Mantener la austeridad.... Bueno todos sabemos que los españoles somos mucho de "no me toques las palmas que me conozco", y si tenemos pasta tendemos a gastarla... Ok, se pone como objetivo.
3. Siempre activos en la modernización. De acuerdo otra vez. Una empresa que utiliza las herramientas que van modernizando la empresa será una empresa a la vanguardia. Una empresa que será más fácil de gestionar y controlar.
4. La empresa nunca debe limitarse a la medida del administrador. No sentirse grande en pequeños corralitos. Es curioso lo que ocurre en España, algunos empresarios se creen el ombligo del mundo por dirigir una empresa y marcan su territorio como terreno sagrado al que solo pueden acceder los "elegidos". Los cortos de miras que creen que el mundo empieza y acaba en su Reino de Taifas tienen poco que enseñar a nadie. No envidio a sus empleados.
5. No hay retos que no podamos alcanzar. No puedo estar más de acuerdo. Si dejas tus sueños en el cajón, cuando vayas a recuperarlos puede que hayas hasta olvidado en que cajón estaban.
6. El dinero que sale de la empresa se evapora. Claro como el agua. Así que más vale que ese dinero lo inviertas en algo útil y que tengas en cuenta el retorno de la inversión.
7. La creatividad empresarial ha de aplicarse a la empresa y a la vida. Ya dijo Einstein que la creatividad es inteligencia divirtiéndose. Y el que piense que esto es fácil, que pase al punto 8 porque este no es para él.
8. El optimismo firme y paciente. ¡Oleeee! De eso yo estoy sobrada.
9. Todos los tiempos son buenos para quienes saben trabajar y tienen con qué hacerlo. Efectivamente. El que tiene un trabajo es un afortunado. El que tiene un trabajo en el que le dan la oportunidad de crecer es un privilegio, y el que tiene un trabajo que le apasiona y con el que se divierte que se apunte a mi club de "Somos la leche y qué suerte tenemos".
10. Nos vamos sin nada al otro barrio. El empresario es un creador de riqueza que administra temporalmente. Amén. Creo que a San Pedro le va a dar igual si llegas en Panamera o en Fiat 500. Llegas a las puertas de la Gloria con una mano delante y otra detrás, así que más vale que tus acciones y sus consecuencias sean medianamente buenas y que lo que hagas en la tierra sea lo suficientemente bueno para no coger el ascensor al sótano sin billete de vuelta.
Así que parece fácil eso de seguir el Decálogo, pero no lo es. Yo añadiría a esto el hecho de que se valorase más la Figura del empresario.
A todos los políticos se les llena la boca con palabras como sostenibilidad, movilidad... A ver si por una vez tenemos suerte y hablan de empresarialidad, mi nueva palabra para que se valore al empresario y sus esfuerzos por sacar adelante el país. Por qué están muy bien las ayudas sociales, las ayudas a extranjeros, las ayudas a madres de hijos refugiados con padres en países de habla extranjera que tiene suegra con movilidad reducida y similares, pero digo yo que el engranaje de un país está formado por esos tiranos llamados empresarios, los cuales dan trabajo a todo quisqui y aquí nadie levanta lanzas por ellos.
El mercado parece que va mejor, al menos movimiento hay. Las compras de maquinaria nueva se han incrementado y la compra de empresas a final de año ha sido la tendencia. El 2017 solo puede ir mejor, así que en la lista de "to do" apuntarse a Smopyc como expositor e ir como visitante, que es una feria de todos y hay que apoyarla a muerte.
Llega la Navidad y al menos en Madrid nos quedamos sin Nacimiento en el Ayuntamiento, ideas de bombero de la alcaldesa que dice que no todos los que viven en la capital son católicos, eso sí, con cartel de "Welcome refugees" (cartel en inglés porque son muy internacionales los podemitas) más grande que la Cibeles y con bandera del orgullo Gay cuando llega el día. Lo cual me recuerda a un mensaje que me llegó que decía que si no pone Belén en el Ayuntamiento porque no todos los madrileños son católicos, eso supone que todos los madrileños muerden almohadas el día G y que todos deberíamos recibir en la mesa a un refugee. Cambiamos el "ponga un pobre en su mesa" en Navidad por el "Sit a refugee at your table". Pues nada, a ver quién le explica a la abuela que los españoles nunca fuimos mucho de mariposas ni de refugees, sino más bien de zambomba y de ibéricos.
Te deseo lo mejor para el 2017. Se siempre el mejor arquitecto de tu futuro. Fuerza y honor.