EDITORIAL AGOSTO 2016

EDITORIAL 2016

L'agostiellu

Hay un mercadillo en mi pueblo de Asturias que se llama L'agostiellu.

Un mercadillo nocturno que se celebra los jueves. ¿Y por qué? pues porque la gente inventa ideas para vender más, para estar más presente en el mercado y para que fluya su mercancía. ¿Eso significa trabajar más? Por supuesto, un jueves noche a todo el mundo le apetecería estar de fiesta y con la sidra.
A lo que voy, trabajar más para ir hacia delante es un mérito, es algo que hacemos los españoles y en general los latinos para avanzar, excepto algunos de los políticos claro, que se creen que el verano es el verano de los de antes, de los de las maestras de escuela.

La casi octogenaria alcaldesa de Madrid ha decidido "estirar" sus vacaciones. ¿La razón de tan singular actitud? Demostrar a los ciudadanos que ella es como los demás. No señora, no se confunda, Ud. remotamente y gracias a Dios, no se parece a ninguna persona que yo conozca. La muy cínica dice que hay que demostrar a la gente que las personas con responsabilidad política tienen una actitud como el resto. Le aseguro querida abuela cebolleta, que el resto de los madrileños no estaría tan tranquilo si fuese alcalde de una ciudad como Madrid, en la que nos va a comer la mierda por las calles y donde la inversión pública brilla por su ausencia, las ordenanzas municipales no se cumplen y su ejecutivo está lleno de personas no preparadas que al mínimo reflejo de inversión para la ciudad le cortan las alas.

Las vacaciones del Sr. Sánchez, dueño y señor de los feudos del PSOE, tampoco se quedan cortas. A mí me deja anonadada la capacidad de las personas de evadirse de los problemas y dejar todo a un lado, mientras se desliza en tobogán con su mujercita y sus retoños. Debe ser un símil para demostrarnos a los españoles como le resbala todo. La vieja guardia, como a ellos les gusta que les llamen, se echan las manos a la cabeza, no comprenden que una persona como Sánchez sea tan cerrada. Estos no sabían el dicho de mi padre..."Si quieres conocer a Fulanito, dale un carguito". Como a muchos de los españoles les pasa y les pasará siempre, les pones detrás de una mesa y les nombras jefe y se vuelven los tiranos más grandes encima de la tierra, creyéndose poseedores de la verdad absoluta y estandartes únicos del camino a la victoria.

El que está ganándose el sueldo pero bien el Albert Rivera. Primero porque parece que es el único consciente de la gravedad que supone ir a unas terceras elecciones y segundo porque quiere por todos los medios que la investidura del PP se lleve a cabo poniendo unos límites al partido que hasta ahora nos ha gobernado, cosa que me parece de los más lógico. Son medidas que no son nada descabelladas, bajar la cuota de autónomos y hacerla progresiva en función de sus ingresos, recuperar dinero gracias a la Amnistía fiscal, reforma de la Administración, eliminando el Senado, cosa que no creo que les guste mucho a los populares porque sino ya lo hubiesen hecho y tienen a muchos de los suyos ahí dentro. Lo del incremento de la baja maternal y paternal, se que muchos se me echarán encima, pero sinceramente, que se quede en el cajón. Que dar a luz es algo natural y no una enfermedad terminal.

Y mientras, los del PP dicen en las noticias que son muy optimistas. Vamos a ver, que alguien pase el mensaje a los portavoces y les diga por favor que menos cuentos de optimismo y menos mirarse al ombligo y más baños de realidad. ¿Optimistas en qué sentido? Porque si los números no me fallan, mayoría absoluta ni la olieron, lo cuál significa que deberían dejar los optimismos a un lado y centrarse ya en resolver la situación. Que ganas no les faltan a los muchachos pero veremos su Congreso que decide y qué poder de persuasión pueden derrochar para evitar unas terceras elecciones.

Porque unas terceras elecciones suponen no poder aprobar presupuestos para el 2017, que la UE nos cruja por todos lados y tener a un país en vilo porque no sabemos este crucero del amor a que puerto nos lleva.

Como todos los años, he cumplido mi promesa anual de visitar a la Virgen de Lourdes, bueno este año el Santuario parecía más bien una concentración de militares franceses armados hasta las orejas. No me extraña teniendo en cuenta los acontecimientos recientes con los que nos deleita el mundo. Más que pedir, porque hay gente que lo necesita más y no hay que exprimirla, yo voy a dar las gracias, y sobre todo a enseñar a mis hijas que no todo en la vida es de color de rosa como se creen. Llegamos justo a la procesión de los enfermos. Aguantar 45 minutos viendo pasar por delante de tus ojos personas que se aferran a la vida desde sillas de ruedas y desde camillas os aseguro que te hace reflexionar sobre la suerte que tenemos de estar sanos. El resto es secundario.

Me despido recordándoos que tenéis una cita en Madrid el 22 de septiembre en el Hotel Santo Domingo para los Premios de Elevación de Movicarga.

www.movicarga.com/premios-movicarga