EDITORIAL ENERO 2016

enero2016

Y seguimos como estábamos…

Los políticos españoles siguen desojando la margarita mientras termino este editorial.

Y si ya tenía claro que la política española y su sistema electoral era una tomadura de pelo, ahora todavía más.

Los supuestos izquierdistas se han dado cuenta de que han votado a un personaje enajenado por el poder, una persona que no dudaría en pisar a su propia madre si se le pusiese por delante en su carrera al estrellato o estrellazo político, una persona que ha demostrado que se vende sin ningún pudor al mejor postor, o simplemente, al que le dé el billete para el tren al poder.

Mientras, los iluminados de Podemos siguen pensando que ser radical de izquierdas, vamos co-munista extremista, es lo más de lo más, los que se creen que por ser de izquierdas puedes dejar pasar por alto que presuntamente el partido al que has votado ha sido financiado por gente de Irán, que hacen parecer a los más sanguinarios la Virgen María comparado con ellos. Esos ingenuos que siguen creyendo que les van a dar dinero por tu cara bonita y tus pintas de pordioseros.

Y luego viene Ciudadanos, cuya C no se sí proviene de Ciudadanos o de Colgados. Otro individuo al que la política le ha convertido en un muñeco político, cuyos votos han ido a parar a tierra de nadie, al saco roto de "Irás y no volverás", al mundo del "Ya te llamo si eso".

Y por último, el fraude Rajoy. Desde el mismo día de las elecciones debería haber contratado al mejor negociador a nivel mundial, haber puesto encima de la mesa a su país por encima de su soberbia y haber dejado su puesto. Haber dejado paso a otra persona que no estuviese quemada políticamente y que fuese lo suficientemente inteligente y transigente como para pensar que nos jugamos mucho en España, como para ser soberbios a estas alturas y no hacer ciertas concesio-nes que nos podían haber salvado de esta amalgama política que nos espera.

Es injusto. Hemos pasado 8 años de crisis muy duros. 8 años levantándonos cada día con menos energía, más problemas, menos dinero y menos ganas y hemos tenido que sacar adelante este país. Mientras, los políticos se dejaban comer terreno y se dejaban matar pasivamente sin poner remedio, mientras el resto de españoles sacaba fuerzas de flaqueza para mover los engranajes.

Si ya es complicado dirigir un país, no me quiero ni imaginar con 4 o 5 iluminados cada uno tirando para sus intereses y con palabras como sostenibilidad como leitmotive.

Los comunistas, que debe haber muchos y que gracias a Dios no me encuentro mucho porque sino estaría a lexatin diario, que por favor abran los ojos. El ejemplo lo tienen en Madrid, la señora Carmena tenía que negociar con un magnate chino el futuro del edificio de Plaza de España. Un proyecto que traería muchos millones de inversión y sobre todo muchos miles de puestos de tra-bajo, y ¿qué hace? Manda a uno de sus mindunguis que lo único que ha hecho en la vida es ir a manifestaciones y portar la bandera del inconformismo sin aportar nada a la vida. Por supuesto no consigue llegar a ningún acuerdo, acaba perdiendo las negociaciones para seguir adelante con el proyecto y encima quiere tener razón. Sale muy digno en TV tratando de explicar algo inexplicable y con un discurso demagogo cargado de incongruencias, que demuestra que la Democracia que practicamos ha hecho mucho daño en este país.

No contenta con eso, la alcaldesa de Madrid dice que va a poner 500 supervisores para ver cómo se limpian las calles de la ciudad. No es que vaya a poner 500 barrenderos más, no, 500 supervi-sores que no van a coger una escoba en su vida porque eso significaría ensuciarse las manos, y oye, que los colegas de Carmena serán lo que sean y harán lo que sea por ella, pero que no les pongan a barrer. Así que aquí tenemos medidas más propias de un estado stallinista que de un país en desarrollo, vigilando a los trabajadores y el que se mueva, no sale en la foto.

Los que hayáis visto las noticias internacionales y no viváis en España os habréis percatado que nuestro Congreso se ha convertido en un auténtico circo. Faltan las gogós, y los saltimbanquis, porque de faunia y payasos vamos sobrados.

Antiguamente, cuando el PSOE era algo respetable, el Sr. Bono con buen criterio le hizo a la gente acudir al congreso con un mínimo de decoro, ya que a los bedeles se les exigía vestir correc-tamente porque sino les amonestaban. A este paso, los bedeles irán en chanclas, porque el co-munista del coletas dirá que la corbata es una forma de explotación y de represión capitalista.

La impresentable que llevó a su bebe al Congreso teniendo guardería propia para los hijos de diputados debería ser expulsada, primero porque se ha reído de todas las madres que son inca-paces de pagar una guardería cuando ella sí puede, y segundo por montar un show mediático de ese calibre, reivindicando algo que no cumple, dejando al bebé a las pocas horas con la nany de turno.

Cada día un despropósito más, cada día un paso más hacia el abismo. Cada día un tonto más en la política. Es la hora de los enanos. Los enanos han podido más que el gigante.

Me voy a Londres, así que acabaré con un "Dios Salve a la Reina", pero a la de Inglaterra, no a la de aquí, por la que no siento ninguna simpatía y a la que acabaremos viendo dentro de poco de vuelta a su piso de soltera y con dos hijas que sacar adelante. Siempre fue muy republicana, así que perderá la corona feliz. Eso sí, no tiene que preocuparse, porque seguro que el coletas la saca en la próxima cabalgata del orgullo gay como reinona de todos, con Pedro Sánchez y los pocos del PSOE que le sigan, todos vestiditos de cuero y bailando por la ruptura de España.

Alea jacta est.