EDITORIAL NOVIEMBRE 2015

EDITORIAL NOVIEMBRE 2015

Y dale con Bruselas

La manía de Bruselas de tocar las narices a un mes y pico de las elecciones, ¿pero no hemos demostrado que el caballo de Espartero era un mindungui a nuestro lado? ¿No hemos demostrado sobradamente que sabemos superar las crisis sin morir en el intento?

Como hacer previsiones es gratuito, ahora vienen los listos de la Comisión Europea a vaticinar que las previsiones económicas no serán tan buenas.

De verdad que si hubiese un Diegómetro (y no me refiero a un aparato que mida la gracia de Diego, el de la película de Primos), sino al hecho de que donde dije digo, digo Diego y no pasa nada a toro pasado. La Comisión Europea y los analistas políticos se llevaban la palma. Las previsiones se han demostrado en numerosas ocasiones que no sirven de nada y que da absolutamente lo mismo lo equivocado que estuviese el analista de turno, que no se cumple lo previsto y no pazaná (como dice mi amigo Fernando). Es como las encuestas del CIS de intención de voto o las promesas electorales. Yo les daba seis meses de margen, que no han acertado, a su casita con una mano delante y otra detrás.

Así que vienen los listos de Bruselas, que creo que lo de vivir el infierno de una crisis lo han conocido de lejos y de refilón, y elevan el incumplimiento del déficit hasta el 4,7% del PIB este año y al 3,6% el que viene, lejísimos del 4,2% y el 2.8%, respectivamente, que está pactado con Bruselas.

Cual zahorí en el desierto, postulan que el paro no bajará del 20% hasta 2017. Puedo entender que están en su papel de ser los malos que tienen que presionar para que los gobiernos se dejen la piel consiguiendo mejores cifras, pero dar unas previsiones tan malas con todo el esfuerzo que hemos hecho los españoles para llegar hasta aquí, me parece una falta de respeto morrocotuda.

Por otro lado mantienen que España crecerá con fuerza, manteniendo niveles de desempleo elevados. En Bruselas a los expertos les sale humo de la cabeza porque no entienden esta contradicción. El truco se llama economía sumergida, dinerito negro, "black money my friend". Y gracias a eso muchas familias españolas consiguen llegar a fin de mes, así que loado sea el "Blacmani".

Los técnicos de la Comisión Europea cuestionan que sea posible crear medio millón de puestos de trabajo cada año durante los próximos ejercicios, como estima el Ejecutivo. Miedito me da a mí también como llegue al poder un partido minoritario con la llavecita para manejar todo el cotarro. Sí, esos que se postulan de progresistas o de sinceros y transparentes con la ciudadanía, pero que a la hora de la verdad les da igual acostarse con la gorda, con la fea, con la del aparato o con el pibón de turno.

Pero claro, a todos les interesa este baile de máscaras que se va a celebrar después de las elecciones, sino ya habrían cambiado la ley electoral para que el partido que gobernase fuese el más votado y no al que más le va la marcha y es el rey de la pista.

Ahora comienza el tiempo de promesas, el tiempo de noviazgos y el tiempo de revolcones políticos. Yo reitero mi idea de meterlos a todos en un barco, mandarlos mar adentro con el combustible justito y la comida racionada y poner al frente de la gestión española a los 10 empresarios más brillantes de España, con la única condición que no les hayan salpicado algún tema de corrupción (o al menos que hayan sido lo suficientemente listos para que no le hayan pillado) y que sus empresas hayan sido rentable en los últimos cinco años.
Lo que está claro es que ningún político va a venir a descubrir una nueva penicilina. La política caduca, el pensamiento no, y aun así, cada día nos demuestran que sólo existe prostitución política en la lucha por el poder.

En fin, pase lo que pase, decidan lo que decidan, los españoles no nos quedará otra que seguir luchando. Depende de nosotros el seguir demostrando a los del norte del continente que la fuerza del sur, además de venir del sol, proviene de nuestros corazones, y que "imparable" es la palabra con la que desayunamos cada día los empresarios españoles.

Este editorial se lo dedico a una gran amiga, una luchadora nata que está pasando una época horrible, esperando unos resultados médicos que le pueden cambiar la vida para siempre. Me niego a pensar que algo vaya a ir mal, y si algo he aprendido en este tiempo, es que la adversidad te hace fuerte. Ella es una auténtica campeona, a cada momento demostrando su fortaleza, y desechando desde el primer día la palabra rendirse de su vocabulario. Llegados a este punto, cabe plantearse qué es lo que realmente es importante en la vida, suena a tópico y suena al típico libro pereza de Coelho, pero lo cierto es que perdemos mucho tiempo en banalidades que al final sólo desembocan en agobios temporales y absurdos. Por supuesto, cada uno se ahoga en el vaso de agua que elige. Depende de cada uno aprender a nadar o dejarse llevar por la corriente. Como sé que ella me lee mensualmente, sólo quiero decirle cuanto la quiero, lo orgullosa que estoy de ella por ser como es, darle las gracias por ser mi amiga y decirle que vaya preparando el pasaporte porque cuando todo esto pase, vamos a desaparecer del mapa una semana, quemar este editorial porque será un pasado que enterrar y perdernos en ese paraíso donde nos haya llevado el destino.