EDITORIAL SEPTIEMBRE 2015

EDITORIAL SEP. 2015

Último trimestre de empujón

No se vosotros, pero yo en la vuelta al cole no he tenido mucho periodo de adaptación, directamente inmersión profunda en la vorágine diaria de idas y venidas y de trabajo a tope.

Quedan 3 meses para que se acabe el año, 3 meses para escuchar memeces de políticos antes de las elecciones (no les voy a dedicar ni un párrafo a los políticos esta vez, me fatiga tanta tomadura de pelo), 3 meses para cuadrar los números, 3 meses para llegar a los objetivos sea como sea.

Para llegar al mismo punto, que es la previsión que se ha marcado cada empresa, cada empresario elegirá su propio camino, uno irá por autovía de peaje, otro cogerá la autovía, algunos se decantarán por la carretera comarcal o incluso habrá quien ataje por el camino de cabras.

Depende de cada capitán cómo quiera dirigir su equipo y cómo quiera llevar las riendas, no vale la queja continua sobre precios cuando tú eres el primero que entra a esa batalla a pecho descubierto. No valen las quejas de que tu competencia alquila chatarra cuando lo que debería preocuparte es si tus máquinas están en perfectas condiciones para salir a batallar. No sirve de nada patalear y no actuar. Si los números no salen, habrá que plantearse ser rentable por otras vías.

Cada empresa es un mundo y cada empresa sabe a qué precios tiene que alquilar, a qué precios tiene que vender y a qué precios tiene que ofrecer sus servicios, para cuando llegue final de mes, la productividad sea la clave.

Perder el tiempo viendo la paja en el ojo ajeno sólo nos llevará a ofuscarnos y a no centrarnos en seguir nuestro camino. Que tiene baches, conduce un todo terreno, porque la carrera hasta la meta no termina.

Durante este mes en los viajes y visitas que he realizado parece que la tendencia es positiva, nada de sacar la caja de los fuegos artificiales pero creciendo en porcentajes comedidos, tanto en venta como en alquiler de equipos. Se nota más alegría en el mercado, las visitas a fábrica por parte de clientes son la tendencia. Y con los pies en la tierra, el horizonte se ve con más hierros.

Echándole un vistazo a revistas del año 2009 me hizo gracia una en particular, una en la que proclamaba esa premisa de "En chino Crisis significa oportunidad". Muchos de los caídos por la puñetera crisis se estarán acordando hasta de mi tatarabuela por la coletilla. No me extraña, se me olvidó el pequeño detalle de que también significa peligro. Lo admito, oportunidades, lo que se dice oportunidades, no nos ha dado esta crisis muchas, pero lo cierto es que lo que sí nos ha dado es una capacidad camaleónica para adaptarnos al medio que sea, así que al menos, espero que nos haya enseñado a valorar lo que realmente vale, a dejar de criticar al vecino por algo que hacemos nosotros según se hace la primera visita al cliente, y a sentarnos tranquilamente delante de una tabla de excell y darte cuenta de que una vez que al cliente le regales algo, eso se lo tomará como un hábito. Y una vez que bajes 10, el subir aunque sea 1, será más difícil que el ascenso al Everest, incluso llevándote un sherpa en volandas.

La ironía de todo es que no importa que métodos se hayan utilizado durante casi 8 años para machacar el mercado. La gente no tiene memoria, ahora la gente se pone el traje de los domingos, dice que quiere volver a comprar y le salen novias hasta debajo de las piedras, y novias opulentas, cuando hace apenas nada, esa persona dejó a todos en la estacada. Sí, curioso el tema. Debe ser un tema de "obstrucción a la conciencia".

Muchos de los que tienen la conciencia limpia...es que andan cortos de memoria.