EDITORIAL JULIO 2015

EDITORIAL

Vacaciones a la vista

En este último mes he coincidido con al menos una centena de empresas de alquiler por diferentes motivos.

La tónica general es de mejoría pero los cohetes ni de lejos se han encargado para empezar a lanzarlos.

La queja general es sobre todo de precios, siguen con la gran preocupación del cobro (que está en el top 5 de problemas del sector), sino la lucha de precios encarnizada que comenzó hace años y seguimos como en la película de los “Highlanders” (Los Inmortales) en la que sólo puede quedar uno.

Los números son los números y no importa en qué parte de España estés. Las máquinas tienen un valor que hay que amortizar, y es que hay que pagarlo sí o sí. Los costos mensuales no paran, y los bancos no quieren excusas de que tu vecino se está suicidando bajando los precios o de que fulanito hace el trabajo perdiendo dinero. El señor “show me the money Bank” tiene la manía de cobrar cada mes y el buzón de excusas como rebosaba tanto lo han retirado.

Así que a ver qué hacemos. Las empresas empiezan a renovar maquinaria, los viajes a fábrica para llevar clientes se han vuelto a relanzar, pero como sigamos ofreciendo Ferraris a precio de Opel, el candado de cierre llegará tarde o temprano. 

Otra cosa que me ha sorprendido en las conversaciones con alquiladores es su desconcierto porque no son muchos los vendedores que van a visitarles. Y lo sorprendente es que muchos estarían dispuestos a sentarse aunque sea a cambiar maquinaria antigua a cambio de algo nuevo. Pero ya sea porque hace tiempo que no compran nada o porque los vendedores piensan que es una pérdida de tiempo, lo cierto es que hay muchas empresas que no son visitadas por fabricantes o distribuidores. Entiendo que a nivel comercial la gente se centre donde piensa que puede haber negocio, pero al final donde menos te lo esperas, consigues un pedido que te alegra el día. 

Ya puestos, y desde el punto de vista del cliente, sería conveniente que tus proveedores sean gente competente y que no te conformes con lo más barato, porque lo veo muchas veces por ejemplo en seguros, todo desde la completa ignorancia claro, pero viéndolo objetivamente. 

Empresas muy grandes que hacen maniobras tremendas que se conforman con el amigo del padre de turno que les ha hecho los seguros toda la vida y que de seguros de maquinaria sabe lo que yo básicamente. El día que hay un problema me hace gracia que a quien llame sea a los verdaderos profesionales para pedir consejo…Y yo me pregunto… ¿No será más conveniente contar con algo profesional desde el principio y no ir haciendo chapuzas y poniendo parches? Hay que valorar la profesionalidad de las personas y valorar su esfuerzo y pagar ese valor añadido. Dicho lo cual, quien quiera profesionales en seguros que llame a los verdaderos profesionales. Tengo la suerte de conocer a los mejores, así que si tenéis dudas, me preguntáis. Algunos me criticarán por esto, pero sinceramente, ayudar a los amigos es una de las mejores cosas de la vida, así que soportaré las críticas con gran alegría.

Empezamos el verano y la gente está con la productividad al 17% según las encuestas (encuestas que obviamente se inventan claro). ¿Pero quién puede criticar esto cuando estamos a dos pasos de meter el pie en el agua del mar y a paso y medio de convertirnos en Grecia si la gente no se plantea sinceramente que el futuro del país puede acabar como los griegos y no precisamente la Atenas de Pericles?

Los nuevos iluminados van soltado titulares para ver la opinión de los ciudadanos… ¿Qué les critican? Se retractan, ¿qué no ven mucha oposición? Siguen adelante. Eso sí, medidas económicas para crecer poquitas, todo relacionado con la sostenibilidad (no se qué he hecho yo 40 años sin utilizar esta palabra, de verdad), el empoderamiento (otra palabra preferida del “coletas”) y demagogias similares.

Crean cortinas de humo absurdas para evitar que la gente se dé cuenta de que son gente que no está preparada, de que la injusticia social de la que hablan a lo mejor pasa porque un dueño de un piso que paga religiosamente su hipoteca necesita que le paguen un alquiler de “su piso” para seguir pagando esa hipoteca. 

Entiendo que hay mucha gente que lo está pasando mal y que es prioridad ayudarla, pero hay que entender que a lo mejor los pobrecitos no son los que han decidido que no pagan el alquiler porque no quieren (un alto porcentaje de desgraciados), sino los propietarios. Incluso con la Ley en la mano, tienes un inquilino que no paga y no puedes echarle, es más, tienes que iniciar una demanda judicial que te cuesta dinero para que según el juzgado donde te toque y pasados los meses, diga que dicho individuo tiene que irse, en el mejor de los casos. Volvemos a lo de siempre, el que trabaja, se gana su sueldo y encima da trabajo, es un explotador. Pues ojalá hubiese más gente como la que no quiere Podemos, Ahora Madrid ó “Ahora Yo y mis Colegas” y menos gente que quiere vivir del cuento, de la sostenibilidad y del equilibrio social mal entendido.