EDITORIAL MAYO 2015

EDITORIAL MAYO 2015

What a wonderful world

Louis Armstrong nos regaló una maravillosa canción que fue "What a wonderful world", música que me viene a los oídos cada día que voy a trabajar y me meto en el atasco monumental que diariamente nos concede Madrid.

En lugar de pensar "que pérdida de tiempo este atasco", el ronroneo de los coches es música celestial para mis oídos con Louis cantando de fondo: "The colors of the rainbow so pretty in the sky", porque el atasco significa que hay miles y miles de coches en la carretera cuyos conductores hace 1 año no se planteaban sacar su vehículo porque no les llegaba para gasolina.

Las cosas van mejor, hay más alegría en el sector y los teléfonos en las empresas por fin vuelven a sonar.

No estamos para tirar cohetes todavía, pero alguna traca encendemos ya.

Llegados a este punto, sería conveniente echar la vista atrás y ver en qué se ha fallado, en qué nos hemos equivocado y marcar esos puntos en la lista de "NOT TO DO", cosas que nunca se deben hacer.

Sería bueno que en los errores cometidos si se vuelven a cometer sonara una alarma modelo "submarino en inmersión" para que al empresario no se le olvidara que ese error no le llevó a crecer sino a perder.

Pero bueno, somos humanos, el mercado es una jungla, y soy consciente de que se volverá a hacer lo mismo y se repetirán las mismas argucias para salir adelante.

El resto es utopía que escribo, pero que nadie se planteará realizar.

He estado en la feria de Intermat, y vuelvo convencida de que el ADN de los latinos tiene algo especial. Sí, lo siento por los del norte, por los suecos, alemanes, noruegos, ingleses y demás tipos fríos que andan por el mundo, pero el ADN de los latinos tiene un gen especial que nos proporciona una fuerza y una alegría que los del norte no tendrán ni clonando malagueños. Porque resulta que el mercado en Latinoamérica está tocado, ya no tiene la alegría que tenía, Brasil sufre una bajada a tener en cuenta, pero en lugar de amilanarse, los empresarios miran al frente, sonríen y saben que el camino para seguir está hacia delante. Será escarpado, tendrá muchos baches, pero allá que vamos con toda la artillería.

El caso de Brasil me sorprende mucho porque en mucho menos tiempo que nosotros han conseguido estar en lo más alto y bajar estrepitosamente, bajar los precios y entrar en una dinámica de guerra que va a dejar muchos muertos. La historia se repite.

Yo creo que lo mejor sería hacer una especie de decálogo, un modelo de Tablas de la Ley de 10 Mandamientos del Alquiler (soy católica y practicante, así que nadie se ofenda, que ya bastante he escandalizado a mi madre).....algo así:

Los diez mandamientos del alquilador de maquinaria:

1.- No alquilarás barato sobre todas las cosas
2.- No te endeudarás con tu patrimonio en vano
3.- Cobrarás más por las fiestas.
4.- Honrarás al cliente
5.- No bajarás los precios
6.- No regalarás el transporte
7.- No dirás falso testimonio ni mentirás al preguntarte por el parque de maquinaria
8.- No regalarás alquileres
9.- No despilfarrarás con el dinero ajeno
10.- No codiciarás el parque ajeno

Y ya si queréis rematar las buenas intenciones: poner un anuncio en Movicarga.

¿¿Qué puede fallar con esto??

Sin con un decálogo así hemos salido de la crisis, ¡con esto llegamos a la Champions!

Sé que es una quimera y un sueño, pero por intentarlo que no quede.

Ahora de vuelta a la batalla y a por todas.

Como dijo Nietzsche, "Lo que no me mata, me hace más fuerte".