EDITORIAL MARZO 2015

L'allegra combriccola

Sin duda la cosa mejora. Estuve en una subasta de maquinaria hace poco, ya con sólo ver la cara de la gente sabes que algo bueno está por venir.

La cantidad de gente que había y la cantidad de personas preguntando por máquinas aparte de la subasta, te da una idea de que el mercado empieza a moverse de forma ascendente.
Hablando con directivos de las empresas del sector, todos coinciden en que el año 2014 fue un año de estabilización, de seguir reajustando y que el 2015 nos depara compras y ventas, alegría, y lucha de fabricantes con/contra las financieras.
Se vuelven a hacer hojas de pedidos y lo que es más importante, esos pedidos se hacen realidad en muchos casos.
Hay incluso empresas que empiezan a hacer pedidos con más alegría de la esperada, pero sinceramente, no creo que nadie les corte las alas o les diga que no a un pedido.
Tanto en grúas como en plataformas vemos que el parque va aumentando y desde principios de año, con modelos de grandes alturas y grúas de gran tonelaje. Los números de los manipuladores telescópicos empiezan a no ser "preocupantes" y por fin las empresas dejan atrás los números rojos.
Ahora viene la típica frase manida de "el que haya salido de la crisis lo ha hecho reforzado". En mi humilde opinión, nos podíamos haber ahorrado una crisis tan brutal y de verdad que con 3 añitos en vez de 7 hubiésemos aprendido la lección. Porque reforzado lo que se dice reforzado no creo que nadie haya salido. Quizás orgulloso de haber salido del infierno solo con algunos pelos quemados o con el brazo en cabestrillo, pero lo que viene siendo reforzado modelo Robocop va a ser que no.

Este largo invierno se acabó, en sentido literal y figurado. Así qué saquemos la ropa de temporada porque empiezan los pases de modelos. La temporada en la que por fin estrenamos modelos nuevos, la temporada en que el desfile estrena ropa nunca vista, trajes de sastre y nada de modelos con 66 zurcidos. Algo divino.

Otra buena noticia es que la CEOE prevé que la economía española acelere su recuperación económica en 2015 y que en 2016 el crecimiento se podría moderar levemente. O sea, que no son todo imaginaciones nuestras, que de verdad estamos en la senda adecuada.

No creo que las empresas se vuelvan locas contratando gente ni que vayamos a ver expansiones en ningún sentido. La gente creo que a estas alturas se ha dado cuenta de que las galácticas inversiones en instalaciones no merecen la pena, que más vale invertir en maquinaria y servicio que tener miles y miles de metros desaprovechados que difícilmente nunca tendrán utilidad, a no ser que la cosa mejore pero que mucho.

El parque de maquinaria empieza a renovarse pero seguimos teniendo dos problemas muy importantes, que si no se subsanan levantaremos cabeza pero no al ritmo que debería ser. Uno son los precios de alquiler. Me estoy planteando en mi próximo viaje, en vez de pedir un taxi, alquilar una grúa móvil y seguro que me sale más barata que el taxi. Es una tarea de todos el plantearse seriamente que con regalar maquinaria no paga las facturas. Que la amortización de una máquina no puede ser como una hipoteca y que estamos en este negocio para ganar dinero, no para dar alquileres a precio de risa. El subir el precio de alquiler un 1% no es ni digno de mención, aunque a las empresas les cueste Dios y ayuda hacer esta subida. Durante estos 7 años hemos tenido tiempo más que suficiente para hacer números, verlos del derecho y del revés y analizarlos hasta la saciedad. Esos números no muestran otra cosa que la cruda realidad: los precios de alquiler son bajísimos y con estos precios no se pagan las máquinas.
En segundo lugar tenemos el problema de los cobros. Hay una ley que por no cumplir no cumple ni la Administración. El que tiene suerte le pagan a 90 días, pero la tónica son 240 sin pestañear.
Hasta qué no se subsanen estos dos parámetros, podemos mejorar y podemos pensar que estamos a tope de defensas, pero como venga una gripe fuerte de nuevo aquí, no vuelve a estar sano ni el que mejor haya entrado al 2015.

Miedo me da la etapa de elecciones que se avecina. Podemos pensar que es como el camino de Dorothy junto al León, el hombre de hojalata y el espantapájaros para hacer sus sueños realidad. Pero lamentablemente no es así. Promesas, promesas y más promesas, que una vez en el poder de convierten en excusas, excusas y más excusas.

El "yo no me caso con nadie" se convierte en pacto de sangre una vez pasadas las elecciones. El "mejor solo que mal acompañado" evoluciona a un "si quiero político con divorcio millonario".
¿Y qué nos queda a los españoles? Sentarnos con una buena ración de palomitas a ver como los políticos se prostituyen, como sacan la vaselina y ponen la postura adecuada.
Como ya sabemos que va a ser así, deberían repartir un mando a distancia a cada español y que nosotros eligiésemos con quien queremos que se acueste nuestro político, en plan circo mediático, porque al final toda la política es una tomadura de pelo y al menos eso serviría para dar la sensación a los ciudadanos de que ellos han tomado alguna decisión.

Solo me queda esperar que esos que dicen que van a votar a los comunistas reconocidos de Podemos, que les de una ciática el día de las elecciones y se queden en casa recuperándose, porque sino conozco más de uno que se planteará seriamente irse de España.