Editorial Diciembre 13

 

Ciao ciao 2013

Objetivo alcanzado. Se termina el año y si estáis leyendo este editorial es que las cosas no han ido tan mal.

En España no creceremos, no seremos ejemplo en ningún MBA de gestión de crisis, pero el diploma de haber superado otro año como los que llevamos, se merece no sólo diploma sino salida a hombros por la puerta grande.

Escuchas las noticias y no te dan ganas de apagarlas como hace cuatro meses. Un año más hemos demostrado que a tesón y valía no nos gana nadie, seguimos dando guerra y seguimos trabajando día a día para sacar adelante un país que los políticos se empeñan en seguir sangrándolo.

La buena noticia es que a nivel internacional somos profesionales y lo demostramos cada día. Las compañías españolas de infraestructuras han contratado hasta el mes de noviembre un total de 32.822 millones de euros en el exterior y están presentes en importantes proyectos en cuatro continentes. En 2012 la contratación fuera de España de estas compañías se situó en 23.400 millones de euros.

Más buenas noticias, en el sector de la construcción en noviembre, el paro cayó en 11.932 personas, que representan un 1,81% interanual. Mientras que el paro en general se ha reducido en 2.475 personas respecto al mes de octubre, situándose la cifra total de parados en 4.808.908. En lo que va de año el paro registrado ha caído en 38.723 personas. La super buena noticia es que es la cifra de 4.800.000 parados no es real, es que se han olvidado de contar el que hace trapicheos, el vecino del quinto que está en paro pero ayuda a su colega a hacer chapucillas, o al listo que trabaja desde su casa y no le da explicaciones a la hacienda pública porque se cree que Internet no pasa por caja.

Si hubiese esa cantidad de parados en España habría una revolución, estaríamos a un paso de la guerra civil y no se podría salir a la calle.

Llega la Navidad y el consumo está aumentando, será porque los bolsillos están más llenos que hace un año.

Mientras los empresarios españoles movemos los engranajes para que España no vaya a la deriva y se junte con África, los políticos siguen en sus mundos de yupi sin meter medidas extremas que reflejen que realmente están haciéndole más agujeros a su cinturón y se lo están apretando.

Mientras no se cambien las leyes para quitar privilegios a los diputados, políticos, y chupópteros de la política española, aquí no vamos a avanzar.

Leo en el periódico que el que fue presidente del Parlamento Catalán se ha jubilado a los 51 años con una pensión de 10.000 euros al mes durante 4 años, y pasados esos cuatro años, recibirá 7.000 euros al mes hasta que muera. Una persona que abandonó la carrera de medicina y su formación en la vida ha sido la de político profesional (algo que si un Gobierno tuviese narices cambiaría para meter a verdaderos profesionales cualificados), que ha sido Presidente del Parlamento catalán desde diciembre de 2003. A pesar de no tener ninguna formación universitaria, este señor va a vivir con un sueldo del que podrían vivir 7 familias. Ojo, que pongo este ejemplo como podría poner mil en toda España, que la política dejó de tener colores desde el momento que esos políticos se olvidaron de gestionar un país para gestionar su propio futuro.

Me sigue sorprendiendo como los políticos se creen sus propias mentiras, tengo una amiga que ha montado un negocio en Madrid, e intentó acceder a las ayudas que tanto proclaman a los siete vientos de "ayuda al emprendedor".

Lo que no cuentan los muy cucos es que para recibir esa ayuda, el emprendedor tienen que cumplir una serie de requisitos que leyéndote a conciencia el escrito que te dan, es más fácil la alineación de planetas que se cumplan a la vez tres requisitos. Si eres mujer es una ventaja, pero si tienes la suerte de haberte casado y no has tenido un hijo fuera del matrimonio, es un handicap muy grande. Si has pasado cierta edad ya no puedes ser emprendedor, claro, es normal, sólo pueden emprender los pipiolos, el resto no tenemos derecho. Al final, es una tomadura de pelo más con la que tenemos que tragar y ellos lavan su conciencia diciendo que disponen de fondos para emprendedores.

El Gobierno que nos ha tocado en suerte no es consciente de la hartura de la mayoría de los que un día fueron sus votantes. Con tantos consejeros, alguien le debería explicar al Sr. Rajoy que el poder no es eterno, que muchos de sus votantes están tan decepcionados con la tibieza de su dirección que el único voto que creen que merece es uno en blanco como respuesta al cansancio y desgaste que nos transmiten.

Las promesas se hacen para cumplirlas, porque una promesa es una promesa, y el incumplimiento de las promesas electorales debería estar penado con la dimisión de la cúpula de ese Gobierno. Revisión cada seis meses, para que no se duerman en los laureles.

Porque si a un empresario le marcan unos objetivos por escrito, ese será el listón que tendrá que saltar cuando vaya a rendir cuentas a sus accionistas, socios o familiares de la empresa, y si el salto se queda corto, lo siguiente que le cortan son las alas para que otro atleta ocupe su lugar en la competición.

Así que terminamos el año con una panda de incompetentes en el Gobierno, en la oposición, y en los alrededores, pero nadie nos podrá quitar el mérito de haber pasado un año más, haber aprobado con nota y seguir luchando para que el 2014 sea nuestra plataforma de despegue, nuestro particular Cabo Cañaveral, y si no, siempre nos podemos ir a Key West a leer a Hemingway.

Feliz 2014 a todos.